Hoy el Follonero ha dado una lección de humildad a los grandes periodistas de este país. De como decir las cosas claras, directas y de un modo amable. Echándole huevos y evitando auto censuras ñoñas.
Gracias Jordi.
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- Es que a ti es que te gustan demasiado esos catalufos del Terrat. - me dice Ana, una clienta de esas que visten muy caro y carecen de gusto. De esas que van de modernas, pero tienen la mente más cerrada que la de un aldeano. De esas que esperas que nunca vuelvan, a pesar de estar podridas (de pasta y por dentro) -
- Ya sabes... para gustos el kamasutra... - Me mira y sonríe, mientras me paga en efectivo. Ni cheque, ni tarjeta, ni trasferencia... cash, como dice ella, billetes de 100 y todos nuevitos. -
- ¡Humor inteligente! ¡Ja! Forrarse sacando chiqui-chiquis... Que te tienen lavado el cerebro.
- ¿cerebro... qué cerebro? - Ríe como una hiena, mientras cierra su minibolso atestado de billetes verdes. Me mira y se ajusta las copas de su sujetador. Me da dos besos y se va meneando el culo, dejando un aroma Channel que tardará días en neutralizarse.
Que fácil es hacer reír a determinadas personas...
hacerlas pensar es ya otro tema.