
Si os gustó Un día de furia, os gustan las historias de perdedores, o esas del maestro Hitchcock, o de los Coen, donde un hombrecillo insignificante se ve metido en una historia que le supera, y lejos de hundirse decide tomar las riendas de su vida, os recomiendo Breaking Bad.
Mucho humor negro, mala leche, una crítica a la familia perfecta americana, y situaciones muy humanas (a lo Almodóvar, o a lo Coen), lejos de las fantasmadas a las que nos tienen acostumbrados desde Hollywood.
Su creador es Vince Gilligan, guionista y productor de Expediente X, que en esta ocasión cocina con habilidad química, humor negro, gore, y drogas para dar a luz a una serie, que ya está dando que hablar.
Su prota indiscutible es Bryan Cranston, al que recordamos por dar vida a Hal, el genial padre de Malcolm in the midle. Bryan, soberbio, se mete en el pellejo profesor de química fracasado y apaleado por la vida.
Ya van por el 11 de la segunda temporada. Traducidos podéis localizar unos siete de la primera.
Hagan palomitas, y disfruten como enanos.