Todo funciona a medias, y lento muy lento... El calor es insoportable, y las ideas no fluyen con rapidez, mejor dicho... no fluyen.
El finde pasado decidí hacer un brake y pirarme al pueblo a ver a los viejos. Y después de que mi padre me liara para hacer 7 hormigoneras, para echar el tejado de una caseta, llego la merienda, las chuletas, los chorizos, las alas de pollo, la morcilla, la careta y una ensaladita para aligerar.
El mojito, que nunca falte, con la hierbabuena esa que crece por doquier, y la ensalada recién arrancada del huerto.
Al César lo que es del César
Tras semejante panzada me dio por sacar la cámara, y decidí hacer un homenaje a mi padre, un artista contemporaneo de tantos que ha dedicado su vida al reciclaje sin ni siquiera saberlo.
Aquí os dejo una muestra de otra manera de ver el mundo, un lugar donde no se tira nada, y todo puede tener un segundo uso.
Maceta de diseño
Trepaderas refinadas con sutiles uniones a lo ikea...
...y restos de cobre de los mejores fontaneros de Europa
Semillero diseñado para las más selectas lechugas
Lava-hortalizas rococo con ligeros toques barrocos
Perro guardian (aunque no lo creais, sabe ladrar)
Seguro que si buscais bien, encontrareis obras de arte no muy lejos, sin necesidad de pagar una entrada para que un fulano de mierda te tome el pelo.
PD: Lo reconozco, no soporto a los fulanos de mierda.

